¿Por qué está acabada la ETA?

Lo está de facto, (aunque aún nos pueda dar algún disgusto), porque nadie que se precie apoyará el crimen, nadie que se precie estará de su lado, ningún espíritu sereno guiado por la razón veremos en sus filas.
Hoy todo lo que es defendible tiene cauces para hacerlo dentro de la ley y por ello existen cauces dignos, aceptables, justos y razonables; otra fórmula no prevalecerá y por ello hoy están más solos que ayer, pero menos que mañana. Por eso han perdido los apoyos iniciales, sólo quedan aquellos a los que la pasión les impide ver la realidad y aquellos que están incapacitados para razonar.
Su esfuerzo ha sido inútil, sus asesinatos gratuitos, sus delitos en general absurdos, como absurdos son los propios terroristas, su agonía larga e irremediable, no hay marcha atrás, no se espera que aflore la razón, esa que todos (o casi todos) llevamos insertada en nuestro propio psiquismo, esa que hace que nuestro juicio diferencie lo justo de lo injusto, esa que nos hace aprobar unas acciones y rechazar otras, esa que no es otra que la razón universal, regla para todas las conciencias y base fundamental del derecho natural.
Tomás Escribano Campos